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¿Qué son los gránulos de sulfato de amonio?

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El sulfato de amonio granular es un fertilizante mineral que contiene un 21 % de nitrógeno y un 24 % de azufre. El sulfato de amonio granular también contiene compuestos de hierro bioabsorbibles. El sulfato de amonio se produce mediante la neutralización del ácido sulfúrico con amoníaco sintético. Por consiguiente, el sulfato de amonio granular es una excelente fuente de nutrición de azufre para las plantas, ya que una parte significativa del azufre presente en ellas se encuentre en forma de sales de ácido sulfúrico. El amonio contenido en el sulfato de amonio granular es fácilmente asimilable por las plantas, no es muy móvil y no se lixivia del suelo, lo que permite su uso generalizado como fertilizante de base y durante la fertilización de primavera.

 

 

Propiedades químicas

Fórmula química: (NH4)₂SO₄

Contenido de N: 21 %

Contenido de S: 24 %

Solubilidad en agua: 750 g/L

pH de la solución: 5 a 6

 

 

Aplicación y ventajas de los gránulos de sulfato de amonio

Es mejor aplicar el sulfato de amonio granular en primavera como aplicación principal para el laboreo previo a la siembra, lo que permite una distribución uniforme del fertilizante por todo el campo. La fertilización de los cultivos con sulfato de amonio también resulta eficaz. Además, el sulfato de amonio puede añadirse a soluciones líquidas de feritlizantes nitrogenados.

Las pérdidas de amoníaco durante la aplicación superficial de sulfato de amonio no superan el 1-3 %, mientras que las pérdidas de urea y nitrato de amonio alcanzan el 25-30 % de la cantidad de nitrógeno aplicada. También es importante que el nitrógeno del sulfato de amonio se encuentre en la forma más accesible para las plantas de participe en el desarrollo del cultivo a lo largo de toda la temporada de crecimiento.

Durante el almacenamiento a largo plazo, el sulfato de amonio granular no se apelmaza y conserva su fluidez, ya que tiene una baja higroscopicidad. Regula el crecimiento de la masa vegetativa, aumenta el rendimiento de los cultivos y potencia la vitalidad de las plantas. Es apto para todo tipo de suelos (en suelos ácidos es necesario un encalado previo) y en todas las zonas climáticas. Las plantas de invierno deben fertilizarse en otoño, aunque también es posible fertilizar durante la temporada de crecimiento. La fertilización de primavera debe realizarse antes de la siembra, así como durante la temporada de crecimiento.

 

Dosis de aplicación

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