La granulación por compactación es un proceso en seco que no requiere la adición de agua o aglutinantes líquidos y evita los procesos posteriores de secado con elevado consumo energético. Por ello, la humedad inicial de la materia prima es el factor clave que podrá determinar la calidad del gránulo. Según datos de ingeniería industrial, el rango óptimo se encuentra generalmente entre el 2 % y el 5 %.
Los tres rangos de humedad en el proceso de compactación en seco
Dentro de la zona de alta presión formada entre los rodillos, el nivel de humedad determina si el material en polvo puede sufrir una correcta deformación plástica y compactación, o si aparecen problemas durante la producción.
Rango de humedad demasiado baja (< 2 %): Cuando el material es demasiado seco, las partículas no tienen suficiente cohesión para unirse entre sí. En lugar de compactarse adecuadamente, los cristales se deslizan unos sobre otros, formando láminas frágiles que se rompen fácilmente y generan una gran cantidad de polvo. Como consecuencia, aumena la tasa de reciclaje del material y disminuye la eficiencia de produción.
Rango óptimo de humedad (entre 2 % y 5 %): Es el rango ideal para la compactación mediante doble rodillo. Una pequeña cantidad de humedad genera puentes capilares microscópicos entre las partículas. Bajo la elevada presión de los rodillos, estos puentes ayudan a unir firmemente la estructura del material, aumentando la resistencia mecánica del gránulo. Al mismo tiempo, el material no se adhiere a los rodillos.
Rango de humedad excesiva (> 6 % – 10 %): Un alto contenido de humedad convierte el material en una pasta pegajosa al ser comprimido. El material se apelmaza dentro de las cavidades de los rodillos, lo que provoca obstrucciones graves, fallas en el desmoldeo y sobrecargas del motor.

Diversidad de materiales: No existe un único valor de humedad aplicable a todos los casos
Aunque el rango del 2 % al 5 % de humedad se considera la referencia estándar en la industria, los técnicos con experiencia saben que las diferentes propiedades químicas requieren ajustes de humedad específicos.
| Materia prima | Contenido de humedad recomendado | Notas del proceso operativo |
| Fertilizantes compuestos / NPK convencionales | 2 % – 6 % | Rango estándar aplicable a la mayoría de mezclas químicas sintéticas |
| Sulfato de potasio (polvo K₂SO₄) | 1,2 % – 3,3 % | Rango más limitado, confirmado mediante pruebas de cristalización y compactación |
| Materias primas orgánicas para fertilizantes | 20 % – 30 % | No son adecuadas para la granulación mediante compactación de doble rodillo. En estos casos, se recomienda utilizar otros métodos de granulación, como la granuladora de plato o de tambor rotativo. |
La “prueba del puño”: Un método rápido para comprobar la humedad en planta
Para verificar rápidamente el contenido de humedad del material sin necesidad de realizar ensayos de laboratorio, se puede utilizar un método sencillo y práctico conocido como la “prueba del puño”. Es decir, tomar un puñado de la materia prima mezclada y apretarla con fuerza en la palma de la mano.
Humedad insuficiente: Si el material se desintegra inmediatamente y vuelve a convertirse en polvo suelto al abrir la mano, significa que la humedad es demasiado baja.
Humedad adecuada: Si el polvo forma un aglomerado estable que mantiene su forma, pero se rompe fácilmente al tocarlo, significa que la humedad se encuentra dentro del rango óptimo.
Humedad excesiva: Si el aglomerado presenta una textura pegajosa y resulta difícil de romper, significa que el contenido de humedad es excesivo. En este caso, es necesario reducir la humedad mediante la adición de polvos secos o mediante un proceso de secado antes de alimentar la granuladora.



